Portada · Pedir diagnóstico
Sesión de 60 minutos + una semana
Gratuito, y te lo llevas aunque no contrates.
De la sesión y la semana siguiente salen tres cosas: el mapa de tus procesos automatizables, la estimación de ahorro anual con tus datos y una propuesta con alcance y precio cerrados. Son tuyas pase lo que pase.
Lo que no vamos a hacer
- No te pedimos datos internos en esta fase. Con órdenes de magnitud de palabra basta para hacer los números.
- No te vamos a montar una demo bonita. Preferimos darte una cuenta que puedas rehacer tú.
- Si el ahorro no justifica la inversión, te lo decimos y ahí termina.
Qué pasa después de darle al botón
- 01
Te contestamos. Con una persona, no con un acuse automático.
- 02
Sesión de sesenta minutos. Con quien dirige y con el equipo que hace el trabajo, que suele ser quien sabe dónde está el problema.
- 03
Una semana de diagnóstico. Mapa de procesos, horas medidas y comprobación real de si tus sistemas se pueden conectar.
- 04
Tres días de business case. Ahorro, inversión, retorno y periodo de recuperación.
- 05
Propuesta con alcance escrito y precio cerrado. O un «no te compensa», si es lo que sale.
Antes de pedirlo
¿Esto sustituye a alguien de mi equipo?
Sustituye tareas, como pasar datos de un programa a otro o contestar veinte veces la misma pregunta. Lo que se evita es la siguiente contratación cuando crece el volumen. No planteamos reducciones de plantilla, ni siquiera cuando alguien nos lo sugiere.
¿Qué pasa con los datos de mi empresa?
Trabajamos sobre tus sistemas, con accesos de alcance mínimo, y cada acción queda registrada. Antes de tocar un dato personal firmamos el encargo de tratamiento que exige el RGPD: el modelo está en el anexo de encargado del tratamiento. La Unión Europea es el perímetro por defecto, y ningún dato tuyo se usa para entrenar modelos.
Somos pocos. ¿Esto es para nosotros?
El buen candidato se reconoce en dos de estas tres señales: tiene entre diez y doscientas cincuenta personas, usa dos o más programas que alguien conecta a mano cada semana, y hoy crecer significa contratar. Por debajo de diez los números salen justos, y lo más probable es que el diagnóstico te diga que no compensa.
Las asesorías y los despachos pequeños son la excepción. Su volumen de papeles depende de cuántos clientes llevan, no de cuánta gente son.
¿Y si después no funciona?
Se empieza por un puesto acotado, con criterios de éxito escritos en el contrato y por fases. No hay permanencia hasta que el primer proceso funciona en producción, así que si no llega a funcionar no te quedas atado.
Sois un equipo pequeño. ¿Qué pasa si un día no estáis?
Todo lo que implantamos queda documentado, con su manual de operación, y recibes un derecho de uso sobre lo que te entregamos. Con esa documentación, otro equipo puede hacerse cargo sin empezar de cero. Nos parece la única forma honrada de vender mantenimiento: que sigas con nosotros porque quieres, y no porque no tengas otra salida.
¿Qué tengo que preparar para la sesión?
Nada por escrito. Nos basta con saber qué programas usáis y con órdenes de magnitud de palabra, del tipo «entre dos personas se nos van unas dos horas al día en esto». Lo que sí cambia mucho la sesión es que venga alguien que hace el trabajo además de quien lo dirige, porque los atascos los conoce quien los sufre.